martes, 24 de noviembre de 2009

Esta noche yo haría

Esta noche yo haría... Lo que siempre he deseado hacer. Marcharme bien lejos de todo. Así de repente, sin pensarlo dos veces, porque cuanto más se piensan las cosas, menos se hacen. Coger mi vieja furgoneta, y devorar kilómetros hasta perder de vista todo signo de civilización. Necesito un respiro. Estar solo en medio de la nada. Sin nadie que te pregunte por qué haces esto o lo otro. Sin nadie con el que haya que estar siempre hablando para que no se cree unos de esos silencios incómodos. ¿Por qué hacemos todo tan complicado?

Para salir triunfante en las relaciones humanas nunca se puede bajar la guardia, ni siquiera con las personas con las que tienes más confianza. Una frase equivocada, y se van a tomar por tierra tantos años de amistad. Y con el resto de la gente… buenas palabras, medias sonrisas, y sobre todo decir lo que la gente espera oír. No les importa cómo estás por dentro, lo único que quieren es que aparentes ser la persona más feliz del mundo. Cuando dejas escapar cualquier atisbo de preocupación o melancolía, la gente cambia de tema rápidamente. Para poder dormir tranquilamente esta noche.

Es cierto que cada uno tiene sus propias preocupaciones, pero compartirlas te quita un enorme peso de encima. Desgraciadamente, hay pocas personas que quieran compartirlas, prefieren pasarlo bien y conocer sólo la parte agradable de las personas. Quizá por eso la gente ha aprendido a buscar otras formas de dar salida a sus preocupaciones: la gente normal se desahoga en el trabajo, pero cada vez el trabajo es más monótono y repetitivo, y las personas han de buscar otras maneras: mediante el deporte, los hobbies, etc. Y después están los artistas. Ellos son las personas con más sensibilidad.

Todos nacemos artistas, pero la mayor parte de la gente lo va perdiendo con los años. Cuando vamos creciendo y madurando vamos acallando poco a poco esa vocecita interior, y en muchos esa llama se apaga para siempre. Otros hacen caso a la voz interior, pero no saben encontrar el modo de expresarse y su arte nunca verá la luz. Pero para los que encuentran la forma de comunicarse con el exterior, su obra es arte, es su ser, sus sentimientos más íntimos. La música, la literatura, la pintura… y demás artes son diferentes medios para conseguir el mismo objetivo: expresarse de la forma que cada uno sabe. Por eso cada obra de arte, más que un fiel reflejo de su creador es una parte de él.

Esta noche yo haría… una obra de arte. Tal vez otra noche me escape del mundo.

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